El problema: un mismo partido, dos versiones distintas

Un niño de 14 años recibe de su entrenador un objetivo concreto para el partido: "antes de centrar, levanta la cabeza para ver dónde está tu compañero". Lo consigue varias veces, y el equipo pierde 2-1. Esa misma noche, en casa, la conversación gira únicamente en torno al resultado.

El entrenador no se ha equivocado. La familia tampoco tiene mala intención. Y sin embargo, ese jugador recibe esa tarde dos lecturas distintas de lo mismo: una centrada en el proceso, otra centrada en el resultado. Este artículo revisa qué dice la literatura científica sobre esta situación, tan habitual en el fútbol base.

🔬 Qué dice la evidencia

La psicología del deporte describe esta estructura desde hace más de tres décadas como el triángulo deportivo: entrenador, deportista y familia, interrelacionados entre sí, no como piezas independientes (Smoll, Cumming & Smith, 2011). Según este modelo, cada vértice influye en cómo el jugador interpreta su propio desarrollo, y ninguno de los tres actúa de forma aislada.

En otras palabras: el mensaje también entrena. No solo lo hace el ejercicio diseñado por el entrenador, sino también la forma en que ese ejercicio es interpretado y reforzado por el entorno del jugador.

El triángulo deportivo: entrenador, jugador y familia como sistema interrelacionado
🧭
El entrenador

Observa, evalúa y traduce eso en objetivos y feedback concretos.

El jugador

No recibe un mensaje — recibe la suma de todos los que le llegan, y construye su propia interpretación a partir de esa suma.

🏠
La familia

Refuerza — o contradice, sin proponérselo — ese mensaje en cada conversación tras el entrenamiento o el partido.

La evidencia revisada sugiere que la coherencia entre entrenador, jugador y familia es un elemento relevante del entorno de desarrollo del futbolista.

Esta línea de investigación distingue la comunicación en sí misma de la coherencia entre lo que cada vértice transmite. Los estudios revisados apuntan a que un jugador puede recibir mucha comunicación de su entorno y, aun así, encontrarse con interpretaciones distintas del mismo error, del mismo esfuerzo o del mismo resultado, según qué vértice del triángulo la emita.

Lo que el clima parental transmite, sin palabras explícitas

White (1996), en un estudio con jóvenes voleibolistas, mostró que los deportistas perciben con claridad si el clima que generan sus padres está orientado al dominio (aprendizaje, esfuerzo, disfrute) o al ego (resultado, comparación, miedo a decepcionar) — y que ese clima se asocia, de forma independiente al que genera el entrenador, con la motivación y la ansiedad del jugador. La presencia de hallazgos similares en deportes tan distintos como el voleibol, el tenis o el golf sugiere que este fenómeno podría no ser específico de un deporte concreto, sino reflejar mecanismos más generales del deporte de formación.

El clima que transmite la familia: orientado al ego frente a orientado al dominio
Clima orientado al ego

"¿Habéis ganado?" · "¿Has metido gol?" · "¿Cuántos minutos has jugado?"

Clima orientado al dominio

"¿Qué has aprendido hoy?" · "¿En qué te has sentido mejor que la semana pasada?"

White SA. Goal orientation and perceptions of the motivational climate initiated by parents. Pediatric Exercise Science. 1996;8:122–129.

Qué prefieren los propios deportistas de sus familias

Preguntados directamente, deportistas jóvenes de alto rendimiento (en este caso, de tenis) coinciden en pedir a sus familias que no den indicaciones técnicas o tácticas desde la grada, que reconozcan el esfuerzo y la actitud por encima del resultado, y que su lenguaje no verbal sea coherente con lo que dicen en voz alta (Knight, Boden & Holt, 2010). Este último punto —la coherencia entre el gesto y la palabra— es el que con más frecuencia se pasa por alto.

Knight CJ, Boden CM, Holt NL. Junior tennis players' preferences for parental behaviors. Journal of Applied Sport Psychology. 2010;22(4):377–391.

Tres roles que la familia puede ocupar sin invadir el del entrenador

Fredricks & Eccles (2004) describen tres roles a través de los cuales la familia influye en el deportista: proveedor (apoyo material, logístico y emocional), intérprete (cómo traduce lo que ocurre en el campo — en clave de esfuerzo o en clave de resultado) e influencia como modelo (su propio comportamiento ante el error o la derrota). Trabajos posteriores han ampliado este marco, señalando que la capacidad de la familia de adaptar su implicación según la etapa del jugador es en sí misma una forma de competencia (Harwood & Knight, 2015).

Fredricks JA, Eccles JS. Parental influences on youth involvement in sports. En: Weiss MR, ed. Developmental Sport and Exercise Psychology: A Lifespan Perspective. Morgantown, WV: Fitness Information Technology; 2004:145–164 · Harwood CG, Knight CJ. Parenting in youth sport: a position paper on parenting expertise. Psychology of Sport and Exercise. 2015;16:24–35.

Antes de que exista un mensaje coherente, debe existir información suficientemente estructurada como para poder comunicarse. La literatura sobre evaluación formativa y establecimiento de objetivos sugiere que el feedback eficaz parte de una observación sistemática y de objetivos claramente definidos, más que de impresiones puntuales — una idea que se desarrolla más abajo.

Evaluar para comunicar mejor: observar, evaluar, definir objetivos, dar feedback, comunicar

La evaluación no es el final del entrenamiento; es el origen de la información que después se convierte en objetivos, feedback y comunicación.

⚽ Cómo puede interpretarse en el fútbol base

Un hallazgo de un estudio con golfistas (Kingston & Hardy, 1997), confirmado de forma más transversal por una revisión sistemática entre distintos deportes (Williamson et al., 2022), muestra que los objetivos de proceso generan mejores resultados que los de resultado. Ese hallazgo describe el trabajo del entrenador. A la luz del conjunto de estudios revisados en este artículo, parece razonable pensar que ese trabajo puede verse neutralizado si la familia interpreta la misma jugada con un lenguaje distinto — no necesariamente por falta de interés, sino, en algunos casos, por no disponer de los mismos criterios de evaluación ni de los objetivos de desarrollo que está utilizando el entrenador en ese momento de la temporada. Para que una familia pueda reforzar un objetivo de proceso, ese objetivo tendría que haber sido antes identificado, definido y comunicado por el entrenador — la comunicación, por sí sola, no puede transmitir una información que nunca ha llegado a estructurarse.

Kingston KM, Hardy L. Effects of different types of goals on processes that support performance. The Sport Psychologist. 1997;11(3):277–293 · Williamson O, Swann C, Bennett KJM, et al. The performance and psychological effects of goal setting in sport: a systematic review and meta-analysis. International Review of Sport and Exercise Psychology. 2022;17(2):1050–1078.

Un ejemplo ilustrativo, no una norma: un entrenador trabaja con un jugador un objetivo de proceso durante varias semanas ("decide antes de driblar"). Si ese objetivo no ha sido previamente identificado, definido y comunicado por el entrenador, resulta difícil que la familia pueda reforzarlo de manera coherente — y solo puede valorar lo que observa directamente, si el regate salió bien o mal, generando sin intención un mensaje de resultado que convive con el de proceso.

Un mismo partido, dos mensajes distintos: el jugador recibe la suma de todos los mensajes que le llegan

Este tipo de desajuste parece más frecuente cuanto menos accesible es la información sobre el objetivo de trabajo. La teoría del establecimiento de objetivos destaca la importancia de la especificidad y del seguimiento para la eficacia de los objetivos (Locke & Latham, 2002). Desde una perspectiva aplicada al fútbol base, estos principios invitan a reflexionar sobre el valor que puede tener compartir esos objetivos entre las personas que participan en el desarrollo del jugador.

Locke EA, Latham GP. Building a practically useful theory of goal setting and task motivation: a 35-year odyssey. American Psychologist. 2002;57(9):705–717.

💭 Reflexión final

La comunicación entre entrenador, jugador y familia no comienza en la conversación posterior al partido. Comienza, más atrás, en la forma en que el entrenador observa al jugador, interpreta esa información y la transforma en objetivos comprensibles. Sin esa estructura previa, resulta difícil que los tres vértices del triángulo lleguen a compartir un mismo lenguaje.

La literatura científica permite estudiar por separado la evaluación, el establecimiento de objetivos, el feedback o la influencia familiar. Sin embargo, el jugador no vive esos procesos por separado — los vive como una única experiencia. Comprender cómo se conectan puede ser una de las claves para interpretar mejor el desarrollo del futbolista en formación.

SEFS Research analiza la evidencia científica sobre el desarrollo del futbolista en formación y la traduce a un lenguaje aplicable en el fútbol base.

Referencias

  1. Smoll FL, Cumming SP, Smith RE. Enhancing coach-parent relationships in youth sports: increasing harmony and minimizing hassle. International Journal of Sports Science & Coaching. 2011;6(1):13–26.
  2. White SA. Goal orientation and perceptions of the motivational climate initiated by parents. Pediatric Exercise Science. 1996;8:122–129.
  3. Knight CJ, Boden CM, Holt NL. Junior tennis players' preferences for parental behaviors. Journal of Applied Sport Psychology. 2010;22(4):377–391.
  4. Fredricks JA, Eccles JS. Parental influences on youth involvement in sports. En: Weiss MR, ed. Developmental Sport and Exercise Psychology: A Lifespan Perspective. Morgantown, WV: Fitness Information Technology; 2004:145–164.
  5. Harwood CG, Knight CJ. Parenting in youth sport: a position paper on parenting expertise. Psychology of Sport and Exercise. 2015;16:24–35.
  6. Kingston KM, Hardy L. Effects of different types of goals on processes that support performance. The Sport Psychologist. 1997;11(3):277–293.
  7. Williamson O, Swann C, Bennett KJM, et al. The performance and psychological effects of goal setting in sport: a systematic review and meta-analysis. International Review of Sport and Exercise Psychology. 2022;17(2):1050–1078.
  8. Locke EA, Latham GP. Building a practically useful theory of goal setting and task motivation: a 35-year odyssey. American Psychologist. 2002;57(9):705–717.

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